Avistan a un cisne de cuello negro en la Laguna de Aculeo tras años de ausencia: ¿puede la laguna volver a ser lo que fue?

por Sep 11, 2023Destacados, Medioambiente, Naturaleza, Portada

El avistamiento de un cisne de cuello negro en la Laguna de Aculeo es un emocionante indicio de la posible revitalización de este hermoso ecosistema. Tras una década de sequía y un extenso estudio de las causas detrás de su desaparición en 2018, los expertos señalan posibles soluciones para evitar que la laguna vuelva a secarse. 

En medio de la recuperación temporal de la Laguna de Aculeo, gracias a las recientes lluvias, un emocionante acontecimiento dejó a la comunidad local y a los amantes de la naturaleza maravillados: después de casi seis años, se ha avistado por primera vez en la laguna un cisne de cuello negro.

Este sorprendente avistamiento representa un indicio alentador de la posible revitalización del ecosistema de Aculeo. La presencia de este majestuoso cisne, que se caracteriza por su plumaje oscuro y su distintivo cuello blanco, es un testimonio de la capacidad de la naturaleza para recuperarse cuando se le brindan las condiciones adecuadas.

“Hoy, que hay espejo de agua de nuevo, estamos felices y agradecidos de poder recibir de nuevo a las aves. Sobre todo ahora que viene la primavera, y podremos disfrutar de su canto, sus vuelos, su presencia que trae nueva vida también a este lugar. Y ojalá una nueva conciencia de cuidar este pedacito de paraíso”, comenta Carolina Silva Lobo Socia fundadora de la Red de Observadores de Aves y vida Silvestre de Chile (ROC) y vecina de Aculeo.

Avistamiento de cisne de cuello negro en la Laguna de Aculeo. Septiembre de 2023. Fotografía de @edorovefotos.

Un evento esperado

Rodrigo Valdés-Pineda, Ph.D. en Hidrología y Gestión de Recursos Hídricos de la Universidad de Arizona y quien ha estudiado en profundidad el ciclo hidrológico de la laguna, señaló que estos eventos extremos eran esperados. Según él, se preveían estos cambios hace más de 10 años: lluvias más intensas y frecuentes, que llevarían a una rápida saturación del suelo y a un aumento en el escurrimiento de agua hacia la laguna.

«Este año ha sido muy húmedo, con numerosos eventos de tormenta de gran intensidad y una significativa acumulación de agua. La estación oficial de Laguna Aculeo ya había registrado más de 185 milímetros hasta la semana pasada, y se espera que esta semana se haya acumulado aún más. Además, las estaciones de medición en comunidades locales han reportado precipitaciones que superan los 400 milímetros en algunas áreas. Esta concentración de agua en un período tan corto de tiempo ofrece una oportunidad crucial para enfocarse en la preservación del ecosistema”, asegura el experto.

Laguna de Aculeo luego de las intensas lluvias de agosto de 2023. Fotografía de Fabián Molina.

Entonces, ¿puede la laguna realmente volver a ser cómo lo fue en antaño o corremos el riesgo de verla secarse nuevamente en un futuro cercano?

Recordemos que la Laguna de Aculeo desapareció por completo en 2018: un suceso sin precedentes que ocurrió por primera vez en 8 mil años. 

Aunque la escasez de lluvias jugó un papel en esta desoladora transformación, un estudio exhaustivo llevado a cabo por investigadores chilenos, reveló que el desvío de su afluente principal en 2010 y un excesivo consumo de agua son las causas principales detrás de esta tragedia ecológica.

El sistema hidrogeológico natural de Aculeo dependía en gran medida del caudal del Estero Pintué, que no solo aportaba grandes cantidades de agua a la laguna, sino que también actuaba como una barrera hidrogeológica crucial, impidiendo que la laguna se drenara hacia el acuífero del Maipo. Sin embargo, todo cambió cuando casi todo el Estero Pintué fue desviado.

“Cuando desviaron casi la totalidad del estero en 2010 la barrera dejó de existir y además dejó de entrar agua. Por eso, pese a las sequías que han habido de los últimos milenios, la laguna siempre se la pudo, pues bastaba un par de tormentas para que se produzca la recarga natural de su acuífero. Pero cuando desviaron el estero, se le cortó la entrada principal del agua y «se le sacó el tapón» a la tina”, explica Pablo García-Chevesich, painino e hidrólogo académico de Colorado School of Mines y miembro del Programa Hidrológico Intergovernmental de la UNESCO.

El resultado fue devastador: la laguna de Aculeo comenzó a secarse y finalmente desapareció en 2018, causando un impacto significativo en la biodiversidad local y afectando a los agricultores y al turismo en la región.

Algunas de las actividades actuaticas que se realizaban en la Laguna de Aculeo en 2009. Fotografía de dominio público.

Pero hay esperanza. Los expertos sugieren que hay soluciones viables para evitar que la laguna vuelva a secarse. 

En primer lugar,  la expropiación de los derechos de agua de los esteros Pintué y Las Cabras es clave.

“Es probable que se pueda recuperar, pero para eso necesitamos un compromiso del Estado, el presidente Gabriel Boric, se comprometió en su programa de gobierno a recuperar los ciclos del agua, a recuperar esta armonización que existía entre la laguna y el medioambiente, y para ello también se comprometió a expropiar derechos de agua”, asegura Valdés-Pineda.

Además, plantean la prohibición del riego de pasto y la promoción de una agricultura de baja demanda hídrica, como la producción de hortalizas y tomates regadas con métodos tradicionales de inundación que reciclan el 90% del agua.

Se sugiere también la importación de agua para abastecer a los agricultores que antes eran dueños de los derechos de agua de los afluentes desviados. También se propone el abastecimiento de agua durante los inviernos para combatir las sequías previstas debido al cambio climático y mantener niveles óptimos en la laguna.

Laguna de Aculeo durante el verano de 2023. Fotografía de Fabián Molina.

El ejemplo del Lago Caburgua

Hace un par de años, la playa del Lago Caburgua retrocedió significativamente: aproximadamente entre 100 y 200 metros. Esto generó una serie de teorías para explicar lo que sucedió en ese momento.

Inicialmente, se plantearon tres hipótesis para entender la situación. La primera teoría apuntaba al cambio climático como la causa principal, ya que este fenómeno ha estado afectando a muchas regiones del mundo. La segunda teoría sugería que una fractura geológica podría estar permitiendo que el agua se infiltrara hacia el subsuelo, lo que resultaría en la pérdida de volumen de agua en el lago. Sin embargo, la tercera y última teoría, que finalmente se confirmó, apuntaba al factor humano como el principal responsable de lo ocurrido.

Se descubrió que un propietario de la zona, había intervenido al colocar un obstáculo o dique en uno de los afluentes directos que alimentaba el Lago Caburgua a través de un estero. Este dique tenía la intención de desviar el agua para su propio uso, posiblemente para riego u otros fines. Sorprendentemente, este pequeño dique en el estero tuvo un impacto desproporcionado en el lago, causando que su playa retrocediera de manera significativa.

«Entonces ahí tenemos que tener ojo, no todo se asocia directamente al cambio climático. Si bien existe y va a estar asociado a cambios locales,  como tormentas y sequías más intensas, eso no necesariamente va de la mano con un cambio agresivo de los cuerpos de agua, de los ríos, de la hidrología, etc.”, asegura el hidrólogo.

La desaparición de la Laguna de Aculeo es un recordatorio de la importancia de una gestión sostenible del agua y la necesidad de equilibrar el desarrollo humano con la conservación de ecosistemas frágiles. Si se toman medidas audaces y urgentes, Aculeo podría recuperar su antiguo esplendor y preservar su herencia natural única para las generaciones futuras.

A medida que la laguna de Aculeo lucha por recuperar su antiguo esplendor, la aparición de la avifauna que se observa en antaño es un recordatorio conmovedor de la resiliencia de la naturaleza y la posibilidad de un futuro más brillante para este tesoro natural chileno.

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