Cercos en la Patagonia, un obstáculo para la libertad y vida de la fauna silvestre

por Ago 2, 2023Destacados, Medioambiente, Naturaleza, Portada

En la vasta y prístina belleza de la Patagonia, los guanacos corren y saltan libres. Sin embargo, el creciente aumento de cercos en la región ha planteado serias preocupaciones sobre el impacto en la vida silvestre. El fotógrafo de vida silvestre Javier Mery y Cristian Saucedo, director de vida silvestre en Rewilding Chile, revelan los desafíos y peligros que enfrentan estos majestuosos animales al intentar sobrevivir en un paisaje fragmentado por las barreras humanas.

En la inmensidad de la Patagonia, donde la naturaleza se despliega con toda su grandeza, guanacos, ñandúes y huemules corren libres y salvajes, formando parte de un ecosistema impactante. Sin embargo, la creciente presencia de cercos en la región debido al loteo de terrenos, ha generado preocupación por el impacto que estos representan para la vida silvestre. 

La construcción de barreras físicas ha dividido áreas antes conectadas, lo que dificulta el acceso de los animales a fuentes de alimento, agua y refugio. Además, los cercos pueden convertirse en trampas mortales para la fauna. Lamentablemente, cada vez es más frecuente encontrar cadáveres de animales atascados en los alambres de los cercos.

El reconocido fotógrafo chileno de vida silvestre, Javier Mery, ha sido testigo del aumento alarmante de estas estructuras, y su trabajo de exploración ha revelado los efectos devastadores que los cercos mal diseñados pueden tener en la fauna local.

«Debimos haber visto más de diez guanacos muertos», relata Mery sobre su reciente travesía desde Argentina a Chile a través de la Patagonia donde se encuentran filmando y fotografiando animales y paisajes invernales. Los guanacos, probablemente, al intentar cruzar al otro lado para pastar, quedaron atrapados en los cercos. Enredados en las estructuras metálicas, deben pasar al menos varios días de agonía antes de morir.

Fotografía de Javier Mery.

Cristian Saucedo, director de vida silvestre en Rewilding Chile, ha estudiado sobre los peligros que los cercos representan para la fauna en la Patagonia. Saucedo destaca que los cercos generan barreras para varias especies, siendo los guanacos, ñandúes y huemules algunos de los más afectados. El guanaco por otro lado, un hábil corredor, es el que más sufre debido a su alta población y a su costumbre de vivir en familias.

«Los guanacos son excelentes corredores y pueden saltar los cercos de manera tradicional», explica Saucedo. «Sin embargo, las crías de guanaco y las hembras menos experimentadas son más vulnerables. En ocasiones, quedan atrapadas entre el abdomen y las patas traseras, incapaces de liberarse por sí mismas. Es un accidente desafortunado que ocurre con más frecuencia de lo que quisiéramos ver».

La altura de los cercos es otro factor crucial que afecta a los guanacos en la región. Saucedo advierte que, en algunos casos, la altura de los cercos puede ser demasiado alta para los camélidos, lo que aumenta la probabilidad de que queden atrapados al intentar saltar. «Aunque el alambre liso es igualmente mortal una vez que los guanacos quedan atrapados, el alambre de púa es especialmente agresivo y puede causar heridas graves antes de que alguien intervenga o el animal se desprenda», agrega.

«Podemos evitarlo reduciendo la altura de los cercos, es decir haciéndolo un poco más fácil para saltar, sin embargo a veces eso no se condice con la necesidad del ganadero dueño del campo porque tiene vacas y las vacas requieren cierta altura del alambrado», afirma Saucedo.

Trabajo de remoción de cercos en el Parque Patagonia. Fotografía archivo de Rewilding Chile.

Además del impacto directo en los guanacos, los cercos fragmentan el hábitat de la fauna y actúan como barreras que interrumpen el libre desplazamiento de los animales. Esta subdivisión del territorio agrava la situación para la vida silvestre, especialmente para el huemul, especie en peligro de extinción.

“También en las especies que pueden pasar por entre medio de los alambres, como los huemules, si bien el cerco no va a causar una muerte directa va a provocar lesiones y heridas que permitan la entrada de bacterias e infecciones, provocando una muerte posterior”, afirma el experto.

Frente a este desafío, Saucedo sugiere el uso de «pasos de fauna» para mitigar los efectos de los cercos en la vida silvestre. Estos pasos consisten en modificar el diseño de los cercos para permitir el libre tránsito de los animales. Si bien han demostrado ser efectivos para especies como el huemul, encontrar una solución que funcione para los guanacos sigue siendo un desafío debido a que tienden a saltar por donde vayan en vez de buscar los pasos disponibles.

Paso adaptado para el paso de huemul. Fotografía de la Administración de Parques Nacionales de Argentina.

Bajo este contexto, el trabajo de Javier Mery y las observaciones de Cristian Saucedo nos alertan sobre la urgente necesidad de diseñar cercos de manera consciente y responsable en la Patagonia. La coexistencia armoniosa entre el desarrollo humano y la conservación de la vida silvestre es esencial para asegurar que estos majestuosos animales puedan seguir corriendo libres en su hábitat natural

Fotografía de Javier Mery.

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