El boom de los tatuajes de naturaleza: la manera de venerar en la piel a los tres reinos principales de seres vivos

por Feb 20, 2024Destacados, Medioambiente, Naturaleza

Desde los inicios del ser humano, el tatuaje ha sido un elemento fundamental que ha marcado la historia de las diversas culturas y sociedades, como el estilo japonés, maorí, africano o tailandés. Pero marcar y trazar esa relación intrínseca en la piel esconde todo un ritual detrás que viene arrastrándose ancestralmente, porque en muchos casos, no sólo significan lo tangible, sino también, esconden significados mágicos detrás. No obstante, durante la última década, en Chile se ha presenciado el fenómeno de los tatuajes de naturaleza al venerar a los tres reinos (flora, fauna y funja) a través de la piel.

Desde el surrealismo hasta el puntillismo, son muchas las personas que deciden enfocar sus tatuajes en la naturaleza, un fenómeno que se arrastra durante toda la historia, pero que en la actualidad es considerado como todo un fenómeno. De hecho, antiguamente en las culturas indígenas de América del Norte, los tatuajes tenían una conexión efímera con la naturaleza y el mundo espiritual, donde los animales sagrados, elementos naturales y símbolos de sabiduría ancestral se hacían parte de un vínculo profundo entre la persona y su entorno.

Las marcas representan una relación intrínseca, ancestral y mágica, donde la protagonista de ello es la Madre Tierra.  ¡Aquí te contamos el fenómeno explicado por cuatro tatuadores profesionales y nacionales que observan en primera persona el motivo principal de este boom!

Al observar la naturaleza, uno busca absorber de la mejor forma posible el paisaje. Así lo explica Tamara Bendersky, tatuadora en Batatú Vene (Providencia), quien afirma que muchas veces, el ser humano intenta entender la creación del universo a través del ego, pero simplemente, no puede.

“La gente cuando mira a la naturaleza, quiere adueñarse de ella por lo hermosa que es, y porque, además, es algo que está por encima de nosotros y que no podemos explicar”, comenta la joven de 26 años.

Tamara observa esta motivación en cada uno de sus clientes que le piden plasmar elementos de la naturaleza en su piel, algo con lo que sin duda también se identifica:

“Me encanta eso que tiene la naturaleza que es muy moldeable al cuerpo y a su anatomía. Los objetos inanimados, por lo general, no tienen esa cualidad y que nosotros como humanos también la tenemos. Por eso me gusta cómo se ven los tatuajes de naturaleza, porque nosotros tampoco fuimos creados por el ser humano, sino que, naturalmente”, recalca.  

Tatuajes de Tamara Bendersky (26) @tantatinta_

Este fenómeno se da desde hace 10 años atrás, aproximadamente, lo que calza justamente cuando la escena del tatuaje empieza a crecer y generar más subcategorías de estilo, según Matías Gabor, tatuador de residente en Multierzo Studio (Las Condes).

“Ahí aparecen tatuajes botánicos, haciendo que se genere un ambiente de competencia más amplio, generando piezas más complejas y referentes que han tomado una popularidad brutal”, menciona el profesional.

Para él, los tatuajes y la naturaleza siempre han estado relacionados, e indica que, en los inicios de la historia, las piezas tradicionales venían acompañadas con flores, luego en el realismo con rosas, y así, cada estilo se transformaba de acuerdo a los requerimientos de la sociedad.

“La naturaleza al ser tan pura cumple con los dos puntos que una persona hace del tatuaje. El primero tiene que ver con el significado propio y la conexión que uno tenga con ella, y el segundo, por el área estética”, concluye el tatuador chileno de 26 años.

Este fenómeno se da desde hace 10 años atrás, aproximadamente, lo que calza justamente cuando la escena del tatuaje empieza a crecer y generar más subcategorías de estilo, según Matías Gabor, tatuador de residente en Multierzo Studio (Las Condes).

“Ahí aparecen tatuajes botánicos, haciendo que se genere un ambiente de competencia más amplio, generando piezas más complejas y referentes que han tomado una popularidad brutal”, menciona el profesional.

Para él, los tatuajes y la naturaleza siempre han estado relacionados, e indica que, en los inicios de la historia, las piezas tradicionales venían acompañadas con flores, luego en el realismo con rosas, y así, cada estilo se transformaba de acuerdo a los requerimientos de la sociedad.

“La naturaleza al ser tan pura cumple con los dos puntos que una persona hace del tatuaje. El primero tiene que ver con el significado propio y la conexión que uno tenga con ella, y el segundo, por el área estética”, concluye el tatuador chileno de 26 años.

Tatuajes de Matías Gabor (26) @matiasgabor

Directamente desde Squamish, Canadá, Eli Vera expresa la realidad en torno a los tatuajes de naturaleza con una perspectiva más global de lo que ve en el extranjero. Al finalizar sus estudios en Chile como diseñadora, toma sus maletas y vuela hacia Norteamérica para realizar un voluntariado en un centro de rehabilitación de fauna silvestre.

En ese entonces, se dio cuenta la relación intrínseca que tenían las personas allá con la naturaleza: “Vivo en un pueblo donde se practican muchos deportes extremos al aire libre, como la escalada, el mountain bike, kayak o ski. Cada uno de ellos implica estar rodeado de lugares preciosos que se relacionan con la flora y fauna, y eso se da mucho acá”, menciona la tatuadora de 27 años.

Luego de su voluntariado, se inclinó por el mundo del tatuaje hace tres años atrás, y actualmente, trabaja en un estudio llamado Cooper Kraken Tattoo (Squamish).

“Los tatuajes de naturaleza tienen que ver con un interés de por medio. Yo decidí tatuarme una manga que representa tres de los reinos, la flora, fauna y funja. Y así como me pasó a mí, siento que ese interés ha ido en aumento”, sostiene Eli Vera.

Por otro lado, también ha sido testigo del incremento de la toma de conciencia en torno a los distintos hábitats naturales, y piensa que a pesar de que exista más consumismo y distanciamiento de la naturaleza en general, “también hay una gran cantidad de personas que valoran mantener ese vínculo con lo natural por lo mismo, para contrarrestar los efectos tan grandes que se están viendo hoy en día del avance de la tecnología. Debemos conectar más con el origen, con lo que está afuera”, afirma Eli.

Tatuajes de Eli Vera @eva.tatuu 

A estos dichos se suma Sofía Dueñas, tatuadora de 29 años que aun reside en Chile y que sostiene que muchas personas del mundo se aburrieron de los efectos de la tecnología en la sociedad y comenzaron a relacionarse más con la naturaleza a través de diversas actividades, como subir cerros, nadar en un río o conocer un bosque, con la finalidad de desconectarse de la urbe en general.

«Hablando netamente de mi experiencia, han venido muchas personas que los encuentros con la naturaleza les cambiaron la vida y quieren trazar en su piel algo que esté relacionado con esa experiencia, para así llevarla con ellos por siempre”, declara Sofía, quien desde 2022 está relacionada con este mundo.

A su vez, piensa que este fenómeno siempre ha estado arraigado a nosotros, solo que ahora estamos reconectando con la naturaleza y la cultura ancestral de los tatuajes.

“Personalmente siempre he sido fanática de los bichos, y ahora la gente los mira con otros ojos, yo creo que por este mismo boom de los tatuajes de naturaleza”, concluye Sofía.

Tatuajes de Sofía Dueñas (29) @chof.tattoo

Es así como estos cuatro tatuadores afirman que el fenómeno ha ido en aumento a raíz de la necesidad de las personas de encontrarse con algo superior que los (des)conecte con el mundo exterior. El reino animal, el reino vegetal y el reino fungi son la motivación principal del ser humano para adentrarse más a estos mundos naturales, que siempre están a nuestro lado, y que no muchas personas son capaces de ver. Es así como el tatuaje se ha vuelto una herramienta esencial para trazar en línea fina o gruesa los diversos elementos que contiene nuestra Madre Tierra, para llevarlos por siempre en su ser.

 

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