Kendra Ivelic del Refugio Animal Cascada: “Me rehabilito a mí misma a través de los animales”

por Jul 9, 2022Destacados, Medioambiente, Naturaleza, Portada

Aves, armadillos, pudúes y pumas son algunas de las muchas especies de fauna nativa de Chile que han llegado a las manos de Kendra Ivelic en busca de rehabilitación en el Refugio Animal Cascada del Cajón del Maipo. A pesar de las dificultades y la ausencia de apoyo institucional, el recinto lleva casi 20 años dedicado apasionadamente a rehabilitar y reintroducir a fauna nativa dañada mayoritariamente por acción humana.

En esta entrevista conversamos con su directora, Kendra Ivelic, bióloga máster en ecología, evolución y conservación de 29 años, quien desde 2013 se hace cargo voluntariamente del refugio donde creció rodeada de loros, pumas y zorros.

 

a lo, elque  ¿Cómo nace en refugio?

Fue fundado el año 2003 por mi madre, Nani Astorga, inicialmente por solicitud del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), para que recibiéramos loros decomisados. En esos momentos, el SAG estaba súper colapsado porque habían muy pocos centros de rehabilitación. Nos pidieron que hiciéramos un plan de reproducción con fines de reintroducción, o sea, que recibiéramos a estos animales, para luego reproducirlos y liberarlos.  No nos centramos en eso sino en rehabilitar a todos esos animales.

¿De dónde venían esos loros? ¿Qué hacían con ellos?

Todos los loros que nos llegaban venían de tenencias ilegales y tráfico, por lo que estaban súper dañados física y psicológicamente. Por lo mismo, la reproducción realmente no era factible.  Entonces los empezamos a rehabilitar (…) hacíamos todo lo posible pero sin demasiado conocimiento, y aún así nos fue súper bien en todo ese tiempo, considerando las condiciones que teníamos.

Nosotros jamás hemos tenido financiamiento, ni apoyo del Estado ni nada, siempre ha sido un trabajo voluntario y financiado por nosotros mismos. Durante todo ese tiempo se rehabilitaron muchos cientos de animales, de muchas especies, y yo crecí en eso.

Esta era mi casa. El 2004 llegó Huilo, el primer puma que recibimos, que era un puma que llegó de cautiverio con el que el SAG no sabía qué hacer. Así fue cómo me crié un poquito con el Huilo. Yo ahora tengo 29 años, Huilo tiene 19. 

¿Cómo fue el proceso de Huilo en el refugio?

El Huilo llegó cuando tenía un mes de edad. Un puma en general vive entre 15 y 18 meses donde aprende de todo de su madre, pero una de las cosas más importantes es que aprende a no acercarse  a los humanos. El Huilo llegó a estar con humanos desde tan chiquitito que se produjo una improntación, donde empezó a ver a los humanos como muy cercanos. Por ejemplo, cuando tiene hambre inmediatamente relaciona la comida con el hombre, entonces se acerca pidiendo comida.

La rehabilitación de un puma huérfano es compleja, no imposible, pero sí extremadamente difícil y costosa. Cuando el Huilo llegó nosotras no teníamos ningún medio, ni tampoco conocimiento de cómo poder hacerlo en ese momento, así que el Huilo se destinó a cautiverio inmediatamente. Cuando se sabe que un animal va a vivir en cautiverio para siempre, la crianza se hace en cercanía con humanos, de esa manera viven mejor, más tranquilos alrededor de los humanos.  Si sabemos que nunca lo vamos a liberar, siempre será mejor que el animal esté cómodo con la gente.

Con todos los animales que tenemos en cautiverio buscamos una relación súper cercana para que tengan un buen vivir. Esto es diferente que la relación que se tiene con un animal en rehabilitación donde se mantiene el contacto al mínimo.

 ¿Es el SAG la entidad mejor capacitada para hacerse cargo de la rehabilitación de fauna? 

El SAG ha sido la entidad que históricamente se ha hecho cargo o ha supervisado el tema de la fauna, rescate y rehabilitación, pero realmente no le compete, hay un vacío legal porque realmente a ninguna entidad le compete. El SAG lo ha hecho siempre porque tiene la oficina de recursos naturales, y ahí ven todos los centros de rehabilitación, ley de caza, etc. 

Si a ellos les toca rescatar a un individuo, lo hacen poco porque no tienen los recursos ni están capacitados para hacerlo. Rescatan y derivan a los centros de rehabilitación que hay en el país, que son todos privados. 

¿Reciben algún recurso de parte del SAG?

El único que tiene recursos del Estado es el Zoológico Metropolitano, todos los demás somos centros privados, ya sean personas naturales, o universidades, o gente como nosotros, que somos fundaciones e intentamos hacerlo por nuestro lado. Pero nosotros no recibimos ningún apoyo de parte del Estado.

¿Cómo se financian? ¿De dónde sacan los recursos para sostener este proyecto?

Todo el personal trabaja de forma voluntaria; yo como directora, mi hermana como veterinaria, el arquitecto, todos. 

Cascada de las Ánimas nos da gran parte de la alimentación para los pumas y los loros, y me consigo mucha comida en otras industrias, el resto lo ponemos nosotros. Ponemos recursos de nuestros bolsillos y además tenemos un sistema de apadrinamiento y amadrinamiento, donde personas nos aportan mensualmente una cuota desde los 10 mil pesos por persona. A cambio les mandamos un newsletter con videos, fotos y avances.

Lo complejo es que el refugio es principalmente un centro de rehabilitación, por lo que no podemos recibir visitas. Los animales en rehabilitación no pueden ser visitados. Tenemos bastantes animales que sí los podemos visitar, pero están todos en el área de rehabilitación.

¿Quieren transformar al refugio en un lugar de exhibición de fauna también?

Estamos trabajando para tener fondos y tener recintos para que puedan ser visitados, y hacer actividades educativas. Estamos pensando en una exhibición muy bien planteada y bien hecha, que no sea una vitrina de animales, sino bien experiencial y educativa.

¿Quién debería ser el responsable de la conservación y rehabilitación de la fauna?

Al Estado no le da para hacerse cargo, debe haber una reforma importante en que toda la fauna nativa, tanto su rescate, rehabilitación y monitoreo, pase al Ministerio de Medio Ambiente, idealmente dentro del SBAP, porque el Servicio Agrícola y Ganadero es un servicio solamente productivo que no tiene pito que tocar en esto. Debería ser una colaboración público y privada en que el Estado garantice beneficios tributarios en las fundaciones que se hagan cargo de la rehabilitación. 

Si es que el Estado no me va dar fondos para poder hacer esta pega -que realmente le corresponde a ellos, porque la fauna nativa le pertenece supuestamente al Estado-, por lo menos deberían permitirme recibir donaciones, sin pagar impuestos. Hoy en día no hay activada ninguna ley que nos permita a nosotros recibir donaciones, entonces cualquier empresa o persona que quiera hacer una donación, tiene que pagar un 35% de impuesto por sobre esa donación, además de una multa por gasto rechazado, es súper complejo, por eso nos cuesta tanto recibir fondos. 

Hay una institucionalidad muy precaria en torno a esto entonces …

El 90% de los animales que ingresan lo hacen por contacto humano, directo o indirecto: atropello, cacería ilegales, tenencias ilegales, envenenamiento, perros o gatos, todo. Entonces nosotros tenemos el deber ético de hacernos cargo de esa fauna, de intentarlo al menos. Pero el Estado tiene ese vacío legal, no se destinen recursos a eso, pero tampoco se beneficia o se ayuda  a los que sí lo estamos haciendo.

El SAG viene, me fiscalizan y todo pero no hay ningún tipo de colaboración. Yo los ayudo, pero ellos no me ayudan en nada.

¿Qué te motiva día a día para seguir con esta labor a pesar de todos los obstáculos?

Sentimos que es una responsabilidad que tenemos con la fauna. La rehabilitación es como un parche que ponemos a una herida que está con hemorragia. Realmente nosotros no estamos salvando especies, porque trabajamos  a nivel de individuo, pero cumplimos con una responsabilidad ética y moral. 

Tenemos también un poder educativo, para nosotros el sueño es que ojalá cada año lleguen menos animales a rehabilitación, ese es el fin, y para eso hay que educar, porque todos los animales ingresan por nuestra culpa, entonces la única manera de reducir eso es educando. Realmente lo que más me motiva es el amor por la fauna, por la naturaleza, sinceramente yo siento que me rehabilito a mí misma a través de los animales. Y  creo que es una manera de demostrar que podemos hacer algo bien. 

También nosotros como fundación estamos trabajando más allá que solo el refugio. Por ejemplo en un proyecto de rewilding a través de la reintroducción del guanaco, proyectos de libros, otros centros de rehabilitación en otros lugares, alianzas con instituciones. Y yo personalmente también me dedico a la producción de documentales de naturaleza, eso me ayuda también a financiar el refugio.

¿Cuál es la principal razón para preocuparnos por la fauna silvestre?

Nosotros estamos sanos si la naturaleza está sana. Si no tenemos fauna nativa hay un desequilibrio en la naturaleza muy importante, todos los servicios ecosistémicos que la naturaleza nos entrega van a dejar de existir o van a tener un problema. El hecho de que están los animales alrededor de nosotros es el indicio que estamos en una naturaleza que todavía tiene resiliencia, que todavía aguanta, mientras más vayan desapareciendo especies, menos resiliente va a ser la naturaleza, entonces mucho más inestable y desequilibrada va a estar. Los animales y toda la naturaleza tienen un valor intrínseco, no sólo por lo que nos sirven a nosotros sino por lo que son simplemente.

Creo que es importante que aprendamos a cohabitar el espacio, entender que los animales, la fauna, la flora y la funga no están ahí para nosotros, sino que compartimos entre planeta y mientras esté todo lo que nos rodea sano nosotros también vamos a estarlo. 

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