Lo prístino se pierde una sola vez: el drama ambiental del Lago Villarrica

por Ene 29, 2024Destacados, Medioambiente, Naturaleza, Portada

En los meses de verano, y hasta bien entrada la temporada de otoño, se ha visto cómo el exceso de nutrientes que fluyen desde los afluentes del lago generan la proliferación incontrolable de blooms de algas. Luego, en pleno invierno, las implacables lluvias que asolan la región han exacerbado aún más esta crisis, llevando al límite un sistema de alcantarillado ya colapsado. 

 

El lago sufre y hay responsables, pero también soluciones y organizaciones que buscan rescatar este tesoro natural que tanto aprecian los habitantes de la región y los miles de visitantes que llegan cada año. El tiempo apremia, y la situación no puede esperar.

Por Antalia Cheul y Florencia Léniz.

Un alcantarillado que no da para más

Después de los intensos días de lluvias que azotaron a Villarrica en junio y agosto del año pasado, Eulogio Evans se despertó una mañana y se encontró con un escenario dantesco: los pasillos de su casa estaban inundados, aguas grises con material fecal salían por la taza de su baño y corrían hacia afuera. Su hogar se colmaba con un hedor nauseabundo.

Justo debajo de su casa, ubicada a la orilla del lago, se encuentra una de las cámaras principales de Aguas Araucanías, la cual se hallaba completamente obstruida. La presión del agua logró levantar la pesada tapa de la cámara y permitió que la marea contaminada fluyera desenfrenadamente hacia el lago. 

En ese entonces, Eulogio recibió una inspección y limpieza con varillas de los ductos hacia el alcantarillado de un subcontratista de la empresa sanitaria. Pese a eso, este año el colector de agua debajo de su casa volvió a colapsar, pero no alcanzó a rebalsarse por su baño.

La situación también se vivió en las calles: papeles higiénicos saliendo por debajo de la alcantarilla y corriendo por la orilla junto con el agua que se rebalsaba hasta el humedal urbano Mallolafquén, fue la escena que varios vecinos tuvieron que soportar. La misma situación se vivió en Pucón, causando graves problemas en el centro de la ciudad. La situación incluyó la aparición de desechos y aguas residuales en las calles y un fuerte olor a descomposición en el aire.

“Hicimos una denuncia formal, protocolizada, con videos y firmada ante notario, pero resulta que está en norma. Imagínate cuando uno va y siente el olor asqueroso, pero te dicen que es la norma y después los niños se bañan en el agua, en el río, ahí mismo. Da mucha rabia y frustración, pero nosotros como ciudadanos tampoco queremos dañar y denunciar si no tenemos una solución que proponer. Pero parece que no hay otra forma de hacerlo, el Estado no nos pesca”, comenta Isabel Saravia, una de las representantes de la ONG  Aguas Libres Villarrica y vecina de la comuna desde hace 25 años.

Los aliviaderos de tormenta son elementos permitidos por la ley y son parte del diseño e ingeniería de los sistemas de tratamiento de aguas residuales. Su propósito es liberar el exceso de agua cuando los caudales son demasiado altos para que el sistema los maneje de manera segura, sin embargo la escena que dejan a su paso y la contaminación que llega al lago ponen en cuestionamiento la eficacia de este mecanismo. Además, los vecinos han registrado varios aliviaderos supuestamente ilegales que según Aguas Araucanía no serían de su responsabilidad.

Francisco Quezada, director del Departamento de Medioambiente, Aseo y Ornato del municipio, aseguró que: “Nosotros oficiamos a la Superintendencia de Servicios Sanitarios porque no es la Municipalidad el organismo que fiscaliza el cumplimiento de las concesiones, sino que la SISS. No tenemos una respuesta todavía, pero son formas para tener tranquilidad y saber que la empresa está cumpliendo con los estándares de su concesión. Junto con el Alcalde les planteamos esta problemática a la SISS, así que se está revisando. Hasta ahora no hemos sido notificados de alguna situación de incumplimiento hasta la fecha”.

Además, aclaró que legalmente la competencia de Aguas Araucanía se limita al suministro de agua potable a sus clientes y no de las aguas lluvia. Por otro lado, Raúl Landini, concejal de Villarrica, opina que “cabe preguntarse por qué, si ellos tienen concesionada el alcantarillado, nosotros tenemos que subsidiarlos con fondos del Estado y crear nuevos conectores cuando en realidad estamos hablando de una empresa privada”. 

Bloom de algas provocado por el exceso de nutrientes que llegan al Lago. Fotografía de Phillip Neisskenwirth & Jose Carrasco.

El Plan de Descontaminación Ambiental: la carta de esperanza que parece no llegar 

En octubre de 2013, el Ministerio de Medio Ambiente estableció Normas Secundarias de Calidad Ambiental para proteger la cuenca del lago debido al exceso de nutrientes  disueltos en el agua Este fenómeno potencia el crecimiento algal, lo que a su vez disminuye la disponibilidad de oxígeno y, por lo tanto, provoca una pérdida de especies en el agua, además de generar mitroxicinas potencialmente perjudiciales para la salud humana.

Luego y por la misma razón, en octubre de 2017, se declaró que la cuenca del lago estaba saturada: el primer y único caso en el país. Desde entonces el Ministerio de Medio Ambiente está trabajando en el Plan de Descontaminación Ambiental (PDA) con el objetivo de reducir las emisiones de fósforo total en un 36% en un plazo de 15 años. 

Las medidas que se esperan implementar tras la aprobación del PDA incluyen establecer normas más estrictas para descargas de residuos líquidos, utilizar soluciones basadas en la naturaleza para controlar el fósforo, mejorar el saneamiento de aguas residuales, y gestionar las floraciones de algas para prevenir problemas de salud y mejorar la calidad del agua.

Sin embargo, el proceso ha sido lento y actualmente se encuentra detenido en la etapa de consulta indígena desde 2021. Por su parte, las comunidades mapuche han criticado el exceso de tecnicismos, falta de asesoría y que no se les haya permitido participar en la creación del anteproyecto. 

Pablo Etcharren, parte de la Seremi de Medio Ambiente y coordinador del PDA, opinó que pese a los esfuerzo que se están llevando a cabo, “se debe considerar que el Plan de Descontaminación no va a resolver todos los problemas de contaminación del lago, ya que se debe enfocar en reducir los contaminantes que sobrepasaron la Norma y deben ser recuperados como el Fósforo, la clorofila “a” y la transparencia, este tema muchas veces es poco comprendido y se solicita constantemente al Ministerio considerar otros aspectos que escapan a las atribuciones del instrumento”. El profesional también aclaró que respecto a la consulta indígena, las propias comunidades han pedido no referirse  a los avances hasta que no finalice el proceso.

Además, enfatizó en que aspectos como la prohibición de embarcaciones a motor, la reubicación de las pisciculturas de la cuenca o la prohibición de construcciones, son ejemplos de lo que el plan por sí mismo no puede abordar, sino que se deben regular con otros instrumentos.

Por su parte, Raúl Landini, concejal de Villarrica, argumentó que como el PDA no contempla recursos, el compromiso legislativo será clave para generar una ley de presupuesto asociada al proyecto. “Mucha gente está esperanzada como si una vez que se apruebe el plan de descontaminación las cosas van a pasar de manera milagrosa. Pero la verdad es que va a depender muchísimo de la voluntad política y de lo que exista para estar con el gobierno de turno”, comenta Landini. “Además, no tengo la menor duda de que una vez que el plan se publique, las empresas van a recurrir a recursos de protección para poder salvaguardar sus intereses, porque tendrían que hacer una serie de inversiones bastante importantes para respetar la nueva normativa, sobre todo a la piscicultura”, agregó

Además, organizaciones ambientales y vecinos ponen en duda la eficacia del PDA. Fue en 2016 cuando los primeros integrantes de Aguas Libres Villarrica comenzaron a movilizarse y a informarse sobre los antecedentes técnicos relacionados con la contaminación del lago. Fueron ellos quienes presionaron para que la presidenta Michelle Bachelet firmara el Plan de Descontaminación Ambiental, lo que representó una lucha constante.

Desde entonces han presentado puntos de vista sobre el PDA y reunieron más de dos mil observaciones que enfatizaban las demandas ciudadanas que seguían siendo relevantes en ese momento. 

“Como movimiento ciudadano estamos en esta postura de que hay que hacer todo lo que se pueda hacer, pero se nos van agotando los recursos más blandos o más conversacionales. Ya hemos recorrido mucho camino, hemos hecho muchas cosas. Es compleja la situación. Esto va a tener que pasar por la Cámara de Diputados, luego al Senado, o sea los procesos, que haya un plan de descontaminación son brutales. Entonces deberíamos estar haciendo lo que se puede hacer con la ley que hay, pero tampoco eso funciona. Los poderes son tan grandes, que de repente no dan ganas de seguir”, opinió Isabel Saravia.

Bloom de algas provocado por el exceso de nutrientes que llegan al Lago. Fotografía de Phillip Neisskenwirth & Jose Carrasco.

Ella junto con Aguas Libres Villarrica y otras organizaciones se reunieron el pasado lunes  con la Ministra Maisa Rojas para hacerle saber sobre las dificultades que se han tenido para participar desde la ciudadanía y lo relevante que es contar con herramientas  vinculantes en el proceso de Descontaminación del Lago.

Por otro lado, desde la Municipalidad de Villarrica, opinan que contar con el PDA es un prerrequisito importante para, entre varias cosas, la ejecución del plan de aguas lluvias y así evitar que el alcantarillado siga colapsando por el aumento de las precipitaciones. 

“El PDA no contempla recursos, pero es una plataforma que formaliza cierto compromiso del Estado con respecto a la temática y, por lo tanto, debiera facilitar el acceso a los recursos, por ejemplo, a los FNDE o los fondos necesarios que sean necesarios para seguir porque ya no sería un proyecto aislado de una comuna, sino que está en el marco del plan”, aseguró Francisco Quezada.

No obstante, la incertidumbre persiste en torno a cuándo se dispondrán estos recursos, ya que las temporadas de lluvias torrenciales continuarán presentando desafíos al sistema de alcantarillado y a los humedales del lago donde llegan los deshechos. 

Desde el Ministerio se comprometieron con las organizaciones, una vez terminada la consulta indígena, a realizar las acciones necesarias para que en un plazo máximo de 6 meses tener la aprobación y firma del consejo de ministros con el decreto que da por inicio la implementación del PDA.

Fotografía de Fundación Raíces de Pucón.

Fiscalización insuficiente: construcciones irregulares y su impacto en el lago

En 2020, la Contraloría General de la República, mediante una auditoría realizada a la Municipalidad de Villarrica (Informe Final N 55),  reveló la existencia de edificaciones sin permiso y la falta de control de la caducidad de los permisos. 

Por ejemplo, uno de los principales resultados de la auditoría verificó que habían 168 construcciones de recintos habitables localizados en el borde costero que no poseían permiso de edificación, sin que la Dirección de Obras Municipales haya fiscalizado tal omisión, incumpliendo lo establecido en el artículo 116 de la Ley General de Urbanismo y Construcciones (LGUC), además de que el Plan Regulador indicaba que la construcción de viviendas construidas sobre terrenos en zona de derrumbes estaba completamente prohibida. Por otro lado, se verificó la existencia de 113 construcciones en las áreas de riesgo por deslizamientos relacionado con movimientos sísmicos fuertes y se identificó que habían 457 inmuebles que no estaban conectados a la red pública de alcantarillado, infringiendo nuevamente lo acordado por el Plan Regulador. No obstante, así como la Municipalidad de Villarrica tiene responsabilidades, organismos como Sernapesca, Sernatur y Seremi de Bienes Nacionales también incumplieron en su rol fiscalizador, según la Contraloría General de la República. 

Quezada aseguró que están trabajando en los puntos más importantes de las observaciones entre ellos la creación del catastro del alcantarillado: “se está detectando las situaciones de gente que está dentro de la zona de concesión y que no está conectada al alcantarillado. Pero eso también es parte del PDA”. 

Sobre la responsabilidad del municipio anterior opinó que “los municipios y el Estado en general no tienen tantos recursos para estar controlando a cada persona, qué están haciendo con su basura, los que construyen en cualquier parte. Se necesita un ejército para poder detectar todas esas situaciones”. Según él, la fiscalización en torno a las construcciones a orillas del lago es un tema complejo, debido a que son varias entidades relacionadas al tema.

Al ser consultado al respecto, Pablo Astete, ex Alcalde de la comuna de Villarrica durante 12 años consecutivos (2008-2020), aseguró que la situación tiene un arrastre de por lo menos 30 años. Sin embargo, luego de tres años fuera de su cargo, expresa no conocer el informe de la Contraloría, ni saber si se han realizado seguimientos a la situación o si los compromisos y metas se han cumplido. Opinó que “en la normativa actual, la municipalidad cumple un rol bastante secundario, porque los permisos que tienen las diferentes empresas de la zona son sectoriales y los dan los ministerios. Ellos son quienes emiten los certificados que pasan por la Comisión Nacional de Medio Ambiente”. 

Bloom de algas provocado por el exceso de nutrientes que llegan al Lago. Fotografía de Phillip Neisskenwirth & Jose Carrasco.

¿Quiénes están contaminando el lago? Todos, pero unos mucho más que otros. 

Ubicado en la Región de La Araucanía, la cuenca del Lago Villarrica abarca las comunas de Villarrica, Pucón, Curarrehue y Cunco, mientras que el lago en sí mismo tiene una extensión de 176 km2, 165 metros de profundidad máxima y su principal afluente es el río Trancura que aporta casi un 90% del caudal que entra al Lago, y por lo tanto, también el exceso de nutrientes que lo contaminan.

En 2019, en el informe final del estudio conocido como Análisis y Evaluación de Medidas de Reducción de Nutrientes (Nitrógeno y Fósforo) para Incorporar al Plan de Descontaminación del Lago Villarrica de la Universidad de la Frontera (Ufro), analizó el origen del aporte de los nutrientes. Pese a tener múltiples orígenes, algunos contaminan más que otros.

Entre las principales fuentes antropogénicas se encuentran en primer lugar las emisiones asociadas a las pisciculturas, pisciculturas, la infiltración de aguas residuales desde la Planta de Tratamiento de Pucón y la falta de sistema de recolección y tratamiento de aguas servidas en Curarrehue.

Según los datos registrados en el estudio, para ese entonces existían 253 viviendas urbanas sin alcantarillado, estimando que el aporte total era de 5,2 toneladas de fósforo y 33,80 toneladas de nitrógeno (N) anuales. Por otro lado, el alcantarillado de Curarrehue aporta 4,88 toneladas de fósforo (P) y 23,10 de nitrógeno al año, mientras que la planta de tratamiento de Pucón, en tanto, entrega 2,76 toneladas de P y 31,30 toneladas de N.

No obstante, quienes más aportan en el exceso de nutrientes son las pisciculturas, con 35,78 toneladas de P y 47,24 toneladas de N anuales. Es decir, este sector aporta cerca del 12% total de fósforo y un 32% de nitrógeno, convirtiéndose en el principal foco de contaminación en la cuenca del lago. 

Según el estudio, en la cuenca del Lago Villarrica hay alrededor de 15 pisciculturas operando. Generalmente este sector contamina debido a la liberación de desechos orgánicos de los peces, el uso de productos químicos, la alimentación artificial, el hacinamiento de los peces, escapes de peces a entornos naturales, la acumulación de desechos en los sedimentos y el impacto en los ecosistemas acuáticos.

Al respecto, el concejal de Villarrica, Raúl Landini, expresó su descontento frente al escenario que hoy enfrenta la zona con este negocio: “La piscicultura no aporta un empleo significativo en nuestro territorio, más bien, son ellas donde se hace la engorda, porque aquí lo que se hace es la desovación (…). Si quieren irse del territorio, nosotros les decimos que ojalá tomen un camino responsable en el ámbito social, empresarial y ambiental para poder coexistir”.

Por otro lado, para Loreto Lagos, nacida y criada en Pucón y miembro de la Fundación Raíces de Pucón, el problema de las descargas de aguas servidas, “nos hace cuestionarnos la eficiencia de los sistemas de tratamientos de aguas convencionales, como lo es el alcantarillado y la planta de tratamientos, porque son empresas que buscan controlar la presencia de coliformes fecales. Su primera función es evitar las enfermedades para no exponer la salud humana, pero no retener nutrientes que es el problema que afecta al lago y por lo que se genera la eutrofización”, declaró. Al respecto la ONG ha pensado y propuesto diferentes soluciones para integrar al PDA.

Necesidad de soluciones 

“Tenemos que ser más inteligentes. Estamos usando el agua dulce para transportar nuestros desechos y contaminamos el agua. Y en realidad, no son desechos, son materias primas donde se puede generar abono para establecer nuevos recursos y oportunidades en la sociedad”, indicó Lagos. 

Es por esto que respaldados por documentos presentados al Ministerio, están tratando de promover sistemas alternativos de tratamiento de aguas como baños secos y la implementación de humedales depuradores de agua. En un inicio asegura hubo mucha resistencia, ya que es algo que no está normado, pero hoy se integró como plan piloto. La integrante de la organización afirmó que impulsaron este proyecto porque comprobaron que existen muchos casos exitosos de industrias en donde se utilizan estos sistemas para tratar las aguas, obteniendo mejores resultados, de manera más eficiente, eficaz y en armonía con el medioambiente.

Gracias su esfuerzo, se logró que la propuesta se integrara y que los servicios públicos hicieran el trabajo de investigar. Se generó un fondo regional en el cual se licitó la generación de pilotos de sistemas de tratamientos para zonas rurales y hoy en día está en proceso de este estudio ser llevado a cabo y se está implementando pilotos donde se busca probar cuáles opciones funcionan mejor.

Además, se ha estado trabajando en un tema importante relacionado con la salud que quedó fuera del Plan de Descontaminación del Lago Villarrica, que son los blooms de algas y las toxinas que generan. Durante el verano de 2023, la Seremi de Salud identificó altos niveles de toxina en lagos sin un protocolo establecido. Por lo que desde marzo, las organizaciones han realizado esfuerzos para crear un protocolo en colaboración con otras entidades, gracias a eso obtuvieron financiamiento para implementar una propuesta más sólida de medición de toxinas, ya que la normativa en Chile no contempla parámetros para la microcistina, una toxina común en aguas recreativas. 

Por otro lado, aunque la  propuesta fue bien recibida en agosto, todavía no hay un plan definitivo para proteger la salud pública. Se espera que pronto se firme un decreto que formalice el protocolo.

Otra buena noticia es que recientemente, el Congreso Nacional aprobó un proyecto de ley que modifica la ley N° 19.300 sobre Bases Generales del Medio Ambiente. Este proyecto de ley establece restricciones a la tramitación de proyectos en zonas declaradas latentes o saturadas, lo que facilita la mitigación, compensación y reparación de los componentes del medio ambiente en estas áreas, incluyendo el Lago Villarrica.

A pesar de los desafíos, la comunidad sigue luchando y proponiendo soluciones. Si bien se están tomando medidas, los vecinos esperan urgentemente resultados concretos a corto plazo y una preservación adecuada de este tesoro natural. La conservación del patrimonio ambiental y la salud de las personas que habitan en la cuenca del Lago Villarrica dependen de un enfoque urgente y decidido para abordar esta creciente crisis ambiental.

Últimas Historias