Los corales patagónicos del fiordo Comau que habitan a menos de 20 metros de profundidad

por Feb 10, 2023Destacados, Medioambiente, Naturaleza, Portada

,En las profundidades del Fiordo Comau en el Archipipélago de Ancúd, se esconden un gran tesoro para la comunidad científica: los corales patagónicos desmophyllum. A diferencia de su población en el resto del mundo, en el norte de la patagonia chilena los encontramos a menos de 20m de profundidad haciendolos excelente modelos de estudio en función de la crísis climática. 

Juan Pablo Espinoza es biólogo marino y buzo científico en la Fundación San Ignacio de Huinay. Ahí, él y otros científicos se dedican a investigar la dinámica del fiordo Comau, ubicado en el mar interior de Chiloé, en función del cambio climático. En su labor como jefe del área de buceo científico baja hacia las profundidades del fondo marino con su equipo autónomo y una cámara en la mano con el objetivo de fotografiar las diferentes especies que ahí habitan para luego analizarlas. El camino se lo sabe de memoria, ha bajado y visto los corales que ahí habitan varias veces, pero esta vez algo había cambiado, los particulares tentáculos de esta especie ya no se veían igual. 

“Bajé un poco más y alumbré con la linterna el interior de una cueva, donde los había visto antes y mi visión se agudizó al ver que estaban muertos y no solo uno, sino miles a mi alrededor, tomé algunas fotos y me alejé un poco, no me lo creía, traté de comunicárselo a mi compañero y ella ya lo sabía. Qué pasaba, qué sucedía no podía responderlo allí, miré el manómetro y ya era tiempo de irnos, en mi ascenso me atoraba en hipótesis”, cuenta el biólogo marino. 

Los fiordos hoy están sufriendo algo que no podemos observar a simple vista. La lista de las amenazas con las que convive es larga y combina tanto los cambios inducidos por el hombre en el medioambiente como los fenómenos naturales.

Fotografía cortesía Juan Pablo Espinoza

Espinoza explica que la región de fiordos y canales patagónicos es considerada un hotspot de biodiversidad, los corales de agua fría ahí presentes son verdaderos ingenieros ecosistémicos. Estos “bosques” de animales marinos forman la base estructural y funcional de un ecosistema marino muy diverso, ya que sus estructuras calcáreas son capaces de dar sustrato a otras especies como cangrejos, anémonas, peces, nudibranquios, bivalvos y cefalópodos entre otros, por lo que su conservación es crucial para el funcionamiento del ecosistema.

Además, una de las características que hacen únicos a los corales de agua fría de la Patagonia es que se pueden encontrar muy cercanos a la superficie. En particular el coral desmophyllum se puede observar a tan solo 20 metros de profundidad, cosa que en el resto del mundo se puede hacer recién a los 200 metros, lo que hace que su estudio requiera robots o instrumentos que sean capaces de llegar a esas profundidades. En la patagonia en cambio,  tenemos la oportunidad de estudiarlos a distancias buceables.

Durante el 2022 Juan Pablo Espinoza junto con investigadores del instituto alemán AWI para la investigación polar y marina, escribieron el artículo titulado: La estabilidad ambiental y la plasticidad fenotípica benefician al coral de agua fría Desmophyllum dianthus en un fiordo acidificado. El estudio se publicó en la revista Nature y se enfocó en cómo el ph y la temperatura afectan en la adaptabilidad de los corales.

Fotografía cortesía Juan Pablo Espinoza

“Estuvimos recolectando corales bajo los 300 metros, comparándolos con los que están en superficie y los que tienen condiciones super dinámicas”, cuenta Espinoza. “Las condiciones en las que se encuentran los de profundidad son súper estables, entonces estuvimos viendo diferencias genéticas y fenotípicas».

Como los corales Desmophyllum poseen un exoesqueleto calcáreo se ven gravemente afectados por el agua ácida, sin embargo se encontró que este coral patagónico está bien adaptado a los bajísimos niveles de ph que existen en el fiordo Comau en comparación a los niveles del resto del océano abierto. 

“Lo que estamos observando es que el fiordo es una ventana a lo que va a ser el océano futuro y ahí radica también su importancia, porque son organismos que se han adaptado muy bien a estas condiciones, por lo tanto vamos a tener varias respuestas de cómo se van a comportar este tipo de organismos presentes en el océano abierto en un tiempo futuro ante un ambiente bien corrosivo”, explica el biólogo marino.

Fotografía cortesía Juan Pablo Espinoza

Por otro lado, los  conocimientos ecológicos y biogeográficos de esta región son escasos y pese a que los corales se han adaptado a los bajos niveles de ph, existen en el lugar varias amenazas a las que los científicos están atentos.

En los últimos años ha habido un desarrollo económico sin precedentes, que incluye la cría de salmónidos a escala industrial de gran impacto, ambiciosos proyectos de infraestructura e industrialización y un aumento de las actividades extractivas. Esto altera directamente la dinámica natural y los variados servicios ecosistémicos que este ecosistema brinda, incluyendo la captación de grandes cantidades de Co2 ambiental siendo los fiordos uno de los mayores secuestradores de carbono mitigando el cambio climático global.

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