La propuesta constitucional en los ojos de Pamela Poo, politóloga experta en ecología política

por Jul 30, 2022Medioambiente, Naturaleza, Portada

Ad portas del plebiscito de salida del proceso constituyente, en que el país tendrá que decidir si aprobará o no una nueva constitución,  decidimos preguntarnos qué necesitamos para convertirnos en un país ecológico. ¿Es esta una constitución ecológica? ¿Cómo nos ayuda para enfrentar de mejor manera la crisis ambiental que estamos viviendo a  nivel mundial? En esta ocasión conversamos con Pamela Poo, cientista política  de la fundación Ecosur y experta en ecología política quien nos brindó su opinión al respecto. 

¿Es la propuesta una constitución ecológica?

Efectivamente, es una constitución ecológica que, en realidad, incorpora una dimensión socioecológica, porque para generar bienestar en una sociedad tenemos que hacernos cargo de materias sociales, como  garantizar derechos, pero también preocuparnos de qué ocurre con nuestro medio ambiente y con la naturaleza en general. 

Esta es una constitución que desde mi visión y a grandes rasgos aborda muy bien los temas de la naturaleza porque combina los elementos de la sociedad con el cómo tenemos que equilibrar para el desarrollo. 

Hasta ahora hemos tenido una constitución que es muy antropocéntrica, que tiene una lógica -no es que lo diga explícitamente la constitución del 80-, pero que de cierta manera que profundiza el extractivismo.

Por ejemplo, para hacer extractivismo como se hace en Chile, el agua es un tema esencial y esta es propiedad privada en este instante, por lo tanto, la dimensión ecológica está abordada desde ese lugar.

Eso hace que la nueva constitución sea relevante para poder tener herramientas que te permitan abordar la crisis climática y ecológica de buena manera. Yo diría que actualmente no tenemos ninguna herramienta para abordar esta crisis como debiera hacerse. Por otro lado, toca el tema de la descentralización, que se ha venido hablando muchas décadas pero no ha ocurrido. Es muy importante profundizar en lo local.

Al tomar todo nos damos cuenta que tiene holísticamente un abordaje que te permite enfrentar estos temas desde otro lugar.

 ,¿En qué cosa se podría traducir pensando en una crisis climática?

Elementos como la soberanía alimentaria y la energía desde otra dimensión; el tema territorial es vital también porque tiene que ver con desconcentrar las decisiones importantes y con descentralizarse.  Eso es importante porque tenemos que mirar que el medio ambiente y las personas estamos unidas, no podemos mirar solo la dimensión naturaleza porque ahí también vive gente.

Por otro lado, se aborda la crisis climática y ecológica como un eje primario en relación con la naturaleza misma. Algo muy importante son los derechos de la naturaleza, el tema de los delitos ambientales y más importante aún, la restauración ecológica o reparación. Esos son elementos que incluso Naciones Unidas está promoviendo, porque se reconoce que con solo conservar ya no te alcanza, hay que mediar y reparar también. 

¿Existe experiencia en relación a estos temas? ¿Constituciones ecológicas en otros lugares del mundo, por ejemplo?

El tema, por ejemplo, de los derechos de la naturaleza, si bien a veces no están en la constitución de otros países, sí lo tienen incorporado en otros cuerpos legales. Depende desde dónde se pueda abordar. Colombia ha aplicado los derechos de la naturaleza, Ecuador los tiene integrados, también Nueva Zelanda tiene algunos elementos en sus leyes. Yo diría que las materias que se ven en la constitución de acá son temas del siglo 21, por lo tanto el hecho de que se aborden significa hacernos cargo de lo que estamos viendo, no es menor. Son herramientas que nos permiten enfrentar mejor lo que viene.

«Al tomar todo nos damos cuenta que tiene holísticamente un abordaje que te permite enfrentar estos temas desde otro lugar».

¿Cuáles son esas herramientas, por ejemplo?

El delito ambiental que está en rango constitucional es un hecho importante. Los derechos de la naturaleza también; la restauración ecológica, la plurinacionalidad que tiene una dimensión de naturaleza, dado que, de la biodiversidad que tenemos, los pueblos originarios se hacen cargo del 80% aproximadamente. Es muy importante el rol de los pueblos indígenas.

El tema del derecho humano al agua también, con eso tú puedes limitar ciertas cuestiones que no debieran ocurrir. Un río no debería secarse nunca. 

Yo creo que hay distintas piezas que se van uniendo que hacen que podamos enfrentar bien la crisis.

¿Cuáles son los ejes más importantes?

Yo diría que la restauración ambiental es importantísima, porque tiene que ver con la adaptación al cambio climático. El rol que se le ha dado a la biodiversidad también es muy importante y el valor que se le da a la crisis climática y ecológica en rango constitucional. Esto es interesante porque por mandato constitucional deberán haber órdene que después aborden en específico esta crisis climática.

Hoy en día lo que tenemos materia de ley respecto al cambio climático es muy pobre en Chile. La ley de cambio climático es una muy acotada, está enfocada en mitigación, pero ese no es el problema que tiene Chile, nosotros no somos grandes emisores, por lo tanto la ley de cambio climático debiese ser abordada desde la adaptación, y eso no lo tiene.

¿Qué se puede mejorar? ¿Hay algo que quede fuera?

Yo diría que el mundo ambiental logró permear bastante bien en este proceso. Yo por lo menos no echo de menos algo, creo que quedó bastante bien en general. Probablemente va a haber que hacer ajustes, pero el capítulo ambiental está bien interesante.

¿Se contrapone el desarrollo económico con la defensa de la naturaleza?

No, teniendo una visión de futuro, no. Quizás la gente aquí y ahora piense que podría ser un obstáculo. El propio sistema capitalista está socavando sus propias bases, ya que no tienes naturaleza ni tampoco tienes recursos renovables. Si tu acabas los minerales, de aquí a 30 años no hay más minerales, solo se acabaron, son finitos.  Yo creo que hay que plantear una especie de moderación, porque lo que hemos tenido ahora en el mundo es un capitalismo salvaje que no tiene rienda y está configurando el mundo para sacar hasta que la última gota de fósil  se acabe. El  mundo va aceleradamente a tener problemáticas con la energía barata, yo diría que esto pone un equilibrio a lo que por mucho tiempo estuvo cargado hacia un lado,  hacia un desarrollo extractivista como si no hubiese un mañana. 

¿Cómo ocurre esto en Chile, por ejemplo?

Chile siempre se plantea así, ya exportamos 5 millones y medio de toneladas de cobre, pero ahora queremos 6, y al 2050 vamos a querer 7 millones de toneladas. Como si fuera eterno. Este crecimiento desbocado beneficia a poca gente. El extractivismo no es una actividad que beneficie a toda la sociedad, hay gente que se enriquece mucho, pero no es por igual. 

Hay ciertas cuestiones finitas ¿Qué más esperan que suceda? Noto que, desde quienes se oponen, hay una resistencia a estudiar ciertos temas. Si uno piensa en desarrollo sostenible, tiene que ver con un tema intergeneracional, por lo tanto los derechos de la naturaleza están en esa lógica, significa que quede naturaleza para el resto después. No tendría porqué ser un problema o una limitante para el desarrollo económico, todo lo contrario.

¿Por qué la Nueva Constitución podría dar un puntapié para cambiar estructuralmente nuestra relación con la naturaleza?

Yo diría que en materia medioambiental, el hecho de pensar en un desarrollo equilibrado ya genera un cambio. Es generar limitantes para que esto no se desborde, yo creo que ahí está la clave de esta Nueva Constitución. Esto no va a ser de un día para otro, va a aplicarse de manera paulatina, la importancia entonces está en torno a la transición que se genere. Creo que ahí está la clave, en cómo transitamos de una sociedad que es muy extractiva a una mucho más consciente en materia ambiental o socioambiental.

Las generaciones más jóvenes tienen ya otra conciencia, y van a crecer con una constitución mucho más inclusiva y equilibrada en estas materias. Esto va a dar una carta de navegación para incluso cambiar conciencias. En materia climática y ambiental una de las cuestiones más complejas de abordar es el cambio cultural. 

El hecho de que la constitución proponga que tu regla matriz sea el equilibrio, genera un cambio cultural y las generaciones más jóvenes van a crecer en él. 

Sobre la transición justa ¿Se incorpora, es posible?

No está mencionado literalmente, pero la transición justa es posible con la nueva constitución porque, como te decía, te da estos parámetros de equilibrio entre sociedad y naturaleza y tiene las herramientas para poder hacerlo. Ahora, cuando hablamos de transición justa casi todos lo miran desde una visión energética, pero esto tiene que ser amplio, porque la lógica va a ser que hay actividades empresariales que van a desaparecer, otras que se  van a transformar y otras que se van a crear. No estamos diciendo que no haya actividad económica, todo lo contrario, se requiere una economía para hacer empleos, pero esto tiene que ser desde una lógica que te genere empleo real y en buenas condiciones. 

Por ejemplo, si tu miras lo que es la restauración de suelo, en el año 29 cuando la economía completa cae, Estados Unidos crea empleos regenerando el suelo. Esta es una lógica de adaptación, por una parte, pero también una económica.

Yo creo que la apuesta está en las generaciones jóvenes, por algo son los más viejos quienes se resisten tanto al cambio. Este es otro presente, y son ellos quienes pueden hacer el cambio cultural.

Con estos temas ambientales que son super frustrantes, yo mantengo la moral alta. Puede que ocurra y que el mundo reviente y colapse, pero yo creo que las generaciones más jóvenes se van a resistir y lo harán por la vida misma.

¿Cuáles son los tres temas más importantes para la protección de la naturaleza en la Constitución?

Uno de los más importantes es la pérdida de biodiversidad, que es totalmente acelerada en nuestro país. No hay una preocupación real por la biodiversidad, en esa línea, también está lo de la restauración y recuperación de ecosistemas, si no se hace estamos en graves problemas. Sin biodiversidad nuestro propio sistema no prosperará.  

El otro gran problema que hay es el tema del agua, que si bien el cambio climático nos va a golpear y nos golpea en esa línea, también tenemos un tema con la extracción de agua en Chile más allá de lo formal, o sea, el robo de agua. Hay  muy mala fiscalización en nuestro país y eso tiene que cambiar.

 

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