Photio, la tecnología chilena que tranforma la pintura en un purificador de aire
La historia de Photio nació como una idea que si cualquiera escuchara creería que es imposible. Tal vez si existiera la magia, podrían pensar algunos. Pero no, Photios ha demostrado que la fusión entre creatividad y ciencia para combatir la contaminación ambiental es posible, gracias a los 600 mil m2 que han pintado hasta el momento han descontaminado lo mismo que un 1.200.000 millones de árboles. Y van por más.
El año 2017 marcó el inicio del viaje cuando los ingenieros civiles Matías Moya y Jaime Rovegno se sumergieron en la búsqueda de una solución para eliminar gases contaminantes en yacimientos mineros. Después de un tiempo, se les unió Constanza Escobar, ingeniería civil química, quien también estaba involucrada en minería.
«Queríamos simular lo que hacen las plantas, pero sin la necesidad de regarlas ni ocupar espacio», explica Moya. Lamentablemente, no recibieron el apoyo necesario, pero no se rindieron. Con el pasar de los años insistieron en la idea de crear algo técnico y con impacto. “Estábamos tratando de crear algo con sentido, algo que realmente ayudara y que nadie más estuviese haciendo”.
El 2020 fue un año de experimentación y descubrimiento, hasta que Photio nació como un aditivo de nanopartículas que lograba descontaminar el aire. ¿Cómo es eso?
En fácil: Photio es un líquido que se incorpora en la pintura y al interactuar con la radiación solar, desencadena reacciones fotoquímicas que transforman gases contaminantes en sustancias inofensivas. Hoy en día ha demostrado su capacidad para remover de forma eficiente 10 tipos de gases: monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, óxidos de azufre, metano, compuestos orgánicos volátiles, amoníaco, virus, bacterias y hongos.
“Un metro cuadrado descontamina lo mismo que uno o dos árboles por hora y hasta el momento hemos pintando 600 mil m2 lo equivale a 1.200.000 de árboles”, afirma Moya, quien recalca que la comparación con estas plantas es para que la gente entienda la medida de impacto, ya que aunque Photio es capaz de transformar un montón de gases, no produce oxígeno.
La primera gran aplicación de Photio fue en Til Til, una zona de sacrificio, donde el muralista Cristóbal Persona confió en la tecnología para pintar un mural descontaminante. Desde entonces han intervenido calles, edificios y canchas de fútbol.
Pero querían ir más allá y eso implicó pasar varios años validando su eficacia y perfeccionar la comunicación en torno a la ciencia del producto para ganar credibilidad. Crearon laboratorios dedicados exclusivamente a Photio, con equipos de vanguardia que permitieron validar el impacto en diferentes aplicaciones.
Hoy en día están validados por la Universidad Católica de Chile y el CE-CERT, uno de los laboratorios más importantes en temas de contaminación de Estados Unidos y quienes han respaldando el impacto del producto.
“La idea es demostrar que Photio realmente es una herramienta de compensación y que eventualmente en el futuro se va a transformar en algo necesario”, destaca Moya.
Actualmente, la start-up está inmersa en el desarrollo de futuros productos que expandirán su impacto en la descontaminación ambiental. La elección inicial de la pintura como material de aplicación se debió a su facilidad de integración. Sin embargo, reconocen el desafío de trabajar con materiales estructurales como el hormigón, y están colaborando estrechamente con empresas para convertir esta visión en realidad. Esperan que eventualmente la innovación se extienda incluso a textiles, cuero sintético y plástico.
Con proyectos en marcha en Perú, Argentina, España y Estados Unidos, Photio está estableciendo su presencia global, llevando su tecnología descontaminante a diversas partes del mundo. La meta principal es lograr que los productos tengan el compuesto de Photio integrado, en lugar de ser simplemente un aditivo separado de la pintura, proporcionando soluciones más eficientes y sostenibles en la lucha contra la contaminación ambiental.
“Queremos una tecnología que permita que cualquier producto sea descontaminante. Que genere un impacto positivo. Y por qué no pensar que pueden estar en cualquier lugar. Ese es nuestro gran sueño. Pensar en que una persona va a poder continuar con la lucha contra el cambio climático utilizando prácticamente cualquier cosa. Y para eso estamos trabajando”, afirma su fundador.
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