Recupera y Transforma: el proyecto que busca restaurar y proteger comunitariamente las turberas de Chiloé

por Feb 7, 2023Destacados, Medioambiente, Portada, Uncategorized

La Fundación La Ciudad Posible nos invitó a presenciar los avances en los trabajos de restauración ecológica e infraestructura para las Turberas de Púlpito y Aucar. En un trabajo conjunto con la municipalidad, organizaciones sociales y vecinos, y gracias al patrocinio de SC Johnson, avanza “Recupera y Transforma”, un proyecto de restauración ecológica, infraestructura y vinculación comunitaria con las turberas, que tiene el objetivo de convertir a los propios habitantes de la isla en protectores de estos ecosistemas claves para la mitigación del cambio climático y la disponibilidad de agua para Chiloé.

Son las 8 de la mañana y vecinos, voluntarios y artesanos caminan cargando palas, chuzos y maderas hechas a partir de plástico reciclado. Van hacia la Turbera de Aucar, un humedal de más de 27 hectáreas ubicado en la comuna de Quemchi, Chiloé. Esta mañana trabajarán en la construcción comunitaria de equipamiento en la turbera. 

Conservando las Turberas de Chiloé

En 2020 llegó La Ciudad Posible a la Isla Grande de Chiloé. La organización, que ya trabaja en proyectos de regeneración en Argentina y Uruguay, quería comenzar a contribuir a las comunidades en Chile y descubrió, junto a otras organizaciones locales, que existía la necesidad de hacerlo en las turberas de Chiloé.                                       

“Identificamos las problemáticas y necesidades que tenían los vecinos de las turberas y desde ahí se priorizaron acciones en concreto, como equipamiento e infraestructura, para mejorar las instalaciones y así permitirles tener en estos lugares instancias de educación ambiental con el objetivo de sensibilizar a la comunidad respecto a la importancia de estos ecosistemas” , dice Mayling Yuen, directora de La Ciudad Posible, al explicar el trabajo que ejecutan en la Isla.

Fotografía de las infrastructura instalada durante el programa en el Santuario de la Naturaleza Turbera de Púlpito

En Chiloé existen cientos de hectáreas de turberas, ecosistemas que lucen como extensas praderas repletas de esponjas y cubiertas por musgo, que aunque poco conocidas, son claves para los habitantes de Chiloé e importantísimos para la lucha contra el cambio climático.

En el Archipiélago no existen glaciares, por lo que el agua que consumen las personas y el ganado existe principalmente gracias a turberas que retienen el agua de las lluvias del invierno. Por otro lado, las turberas son clave en la lucha contra el cambio climático, pues son sumideros de carbono incluso más importantes que los bosques. Sin embargo, muchos de estos ecosistemas están en grave peligro debido a la explotación artesanal e industrial para la producción de un sustrato que es utilizado en cultivos y jardinería. 

“Ha sido un trabajo colaborativo muy reconfortante, donde las diferentes disciplinas pudimos observar distintos humedales de  Chiloé y finalmente en conjunto escogimos dos: las turberas de Púlpito y Aucar. Ha sido un trabajo muy de la mano con entender lo que hay y la problemática.” Alejandra Marambio, coordinadora de proyectos de Fundación Mapa.

Luego de un diagnóstico participativo, La Ciudad Posible ha centrado sus esfuerzos en construir equipamiento, señaléticas y pasarelas en estas dos turberas, para concientizar a los habitantes del archipiélago y visibilizar la importancia de cuidarlas.

Señaléticas instaladas para la entrega de información y educación ambiental

Las pasarelas que se construyen evitan la erosión de las pisadas y la fragmentación del ecosistema, además de habilitar las visitas con enfoque educativo y potenciar el turismo con enfoque en la conservación de los ecosistemas del sur de Chile.

Fotografía de las infrastructura instalada durante el programa en el Santuario de la Naturaleza Turbera de Púlpito

Formando Guardianes de las turberas

Todo el trabajo en las turberas es en colaboración con los vecinos, que a los ojos de este proyecto, son denominados como “guardianes de las turberas” y juegan un rol fundamental en la protección, fiscalización y entrega de información. Sin ir más lejos, son ellos quienes habilitan sus terrenos para la implementación de este equipamiento y se comprometen a protegerlos.

Hermes Vera es uno de estos guardianes, su casa es contigua al Santuario de la Naturaleza Turbera de Púlpito y es en su terreno donde se están habilitando pasarelas y espacios cerrados para facilitar la educación ambiental.

“En este caso en particular no solo hay una belleza intrínseca en el paisaje o en su conformidad sino que también en los beneficios que nos entrega, que mejor que un lugar que te entregue el vital elemento para la existencia humana como lo es el agua.” comenta Hermes Vera, guardián de la Turbera de Púlpito.

Hermes, Segundo y   guardiánes de las turberas de Púlpito, Aucar y de Punta Lapa

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