El ocelote: el felino resiliente que habita los bosques de Costa Rica
Víctima de atropellos, caza ilegal y pérdida de hábitat, el ocelote lucha por sobrevivir en un país biodiverso que todavía enfrenta grandes retos para su conservación, mientras el trabajo de Alturas Wildlife Sanctuary busca darle una segunda oportunidad.
De pelaje dorado con manchas oscuras y movimientos silenciosos, el ocelote (Leopardus pardalis) es uno de los seis felinos silvestres que habitan en Costa Rica y el tercero más grande, solo detrás del jaguar y el puma.
Es una especie solitaria, generalmente nocturna y con una gran capacidad para adaptarse a hábitats diversos. Su comportamiento es reservado y esquivo, le permite moverse con facilidad entre los bosques, convirtiéndo en un excelente cazador.
A diferencia de otros carnívoros de mayor tamaño, puede alimentarse de presas más pequeñas, lo que le otorga cierta ventaja para sobrevivir. Sin embargo, prefiere zonas con alta cobertura forestal, lo que hace vulnerable frente a la deforestación y la fragmentación de su hábitat.
Posee un comportamiento elusivo y difícil de observar, según Claudia Comelato, gerente de operaciones de Alturas Wildlife Sanctuary. “Pese a que la información es limitada, tanto geográfica como ecológicamente, se presume que puede encontrarse en todo el país”, sostuvo.
La especialista señaló que este felino ha sido registrado en distintas zonas gracias al uso de cámaras trampa, aunque en áreas como la Península de Osa o el Pacífico Sur, su presencia parece ser más constante.
Créditos: Alturas Wildlife Sanctuary.
Rehabilitación y rescate en Alturas Wildlife Sanctuary
Una de las principales amenazas que enfrenta el ocelote en Costa Rica es el atropello. Según el estudio Do Wildlife Mitigate the Roadkill Mortality of Tropical Mammals? (2022), el país presenta la mayor tasa de muerte de fauna silvestre por colisiones en carretera de toda América Central. A ello se suman la caza ilegal, en algunos casos vinculada al tráfico de pieles y la fragmentación del hábitat.
En Alturas Wildlife Sanctuary se han recibido cinco ocelotes entre 2022 y 2025, la mayoría víctimas de accidentes viales. Cuando un ejemplar llega al centro, se le brinda la atención veterinaria inmediata y se evalúa su estado físico. “Para individuos neonatos o muy jóvenes el proceso de rehabilitación puede durar más de un año, comenzando en nuestra área de maternidad”, añadió Comelato.
Durante su estadía, se aplican protocolos estrictos para evitar el imprinting, es decir, el proceso en el que un animal joven se víncula o se acostumbra demasiado a los humanos. Por esta razón, se reduce el contacto, se utilizan capas rojas y mascarillas al alimentarlos y se les ofrece comida natural. Finalmente, solo si mantienen sus instintos salvajes y están físicamente sanos, pueden ser liberados, de lo contrario, permanecen como residentes o son trasladados a otros centros.
El Santuario cuenta con dos casos exitosos de liberación. Pardo, que había sufrido un atropello y fue soltado en enero de 2023, y Tyra liberada en diciembre de 2025, tras ser hallada sola con apenas cuatro meses de vida. Ambos fueron monitoreados con GPS y lograron establecerse en su territorio. Actualmente, el centro de rehabilitación prepara la salida de Neme, un ocelote en proceso avanzado de recuperación, prevista para noviembre de 2025.
Créditos: Alturas Wildlife Sanctuary.
Educación como clave para la conservación
Además del trabajo clínico y de reintroducción de especies en sus hábitats, Alturas también impulsa un enfoque educativo. “Se cuenta con un programa que incluye presentaciones en diversos contextos sociales (escuelas, hoteles, eventos y visitas guiadas)”, afirmó la gerente de operaciones. En sus canales oficiales también difunden información e incluso han publicado un artículo científico en colaboración con otras instituciones sobre la liberación y el monitoreo post-liberación de Prado.
Comelato enfatizó que la cautividad daña profundamente a los felinos salvajes y que quienes los mantienen como mascotas desconocen sus verdaderas necesidades. “Invitaría a quienes aún ven a las especies silvestres como animales de compañía a reflexionar sobre el perjuicio que causa”, afirmó Claudia Comelato.
Asimismo, planean lanzar una campaña de recaudación para financiar el seguimiento de Neme tras su liberación. “Aquellos que estén interesados en ayudarnos pueden mantenerse actualizados siguiéndonos en las redes Instagram: @alturaswildlife y Facebook Alturas Wildlife Sanctuary.
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