¡Chile como paraíso para el ciclismo en ruta! Los tres recorridos imperdibles para pedalear de norte a sur

por Ene 15, 2026Destacados, Naturaleza, Outdoor, Portada

Pedalear en Chile significa atravesar paisajes diversos, rutas extensas y caminos que, en muchos tramos, requieren de exigencia física y rigurosa planificación. Benjamín Mena (@benjamin.menar), ciclista e ingeniero forestal, habla desde su propia experiencia. Como un atleta que lleva entrenando y compitiendo por más de una década, puede firmemente asegurar que el país ofrece un escenario privilegiado para la bicicleta de ruta.

“Lo tenemos todo”, afirma Benjamín Mena. “Hay muchos kilómetros de pavimento en buen estado y, muchas veces, poco transitado. Solo hay que buscarlos”. Para él, el ciclismo en Chile se resume en dos grandes ejes: tierra y pavimento, y plano y desnivel. En ambos, Chile tiene lugares únicos.

Benjamín no pedalea únicamente para entrenar. Su formación como ingeniero forestal también se presenta en la manera en que se relaciona con cada ruta. Mientras avanza, observa especies, cambios de vegetación, formas de las montañas. “Sabiendo del lugar se disfruta mucho más. Te fijas en más detalles que, si no conocieras, pasarías de alto”, explica. Aunque tampoco se trata de observarlo todo, sino de simplemente tener la disposición a mirar y entender por dónde se recorre.

Créditos: Benjamín Mena.

Aunque es esencial estar presente en las trayectorias, la elección de una ruta nunca es al azar. Es clave considerar el tiempo disponible, los kilómetros, el desnivel, el tipo de superficie. Todo es importante. Y, por supuesto, cuando hay un objetivo deportivo de por medio, la planificación manda. El paisaje se aprecia siempre, pero el cuerpo también necesita preparación.

“Asegúrate de tener lo necesario para arreglar tu bicicleta y saber usar lo que llevas”, aconseja. También recomienda descargar la ruta en el GPS. Aunque si bien ayuda, no reemplaza el conocimiento básico de un recorrido. “Siempre hay que probar el equipo antes de usarlo; desde estar seguro de que el manubrio no esté suelto, hasta saber si el bombín tiene una maña”, comenta.

Ahora, si el ciclista tuviera que recomendar rutas imperdibles para entender por qué Chile es un paraíso para la bicicleta rutera, hablaría de una por zona: norte, centro y sur. Cada una tiene sus dificultades, ritmos y lugares por contemplar.

Créditos: Benjamín Mena.

Ruta norteña por el Valle del Elqui

En el norte -‘no tan norte’, precisa-, su elección es el Valle del Elqui, accediendo desde La Serena por rutas alternativas que mezclan pavimento y gravel -una modalidad del ciclismo que combina la carretera con caminos sin asfaltar. La experiencia en este lugar está marcada por sus postales naturales.

“Es una mezcla perfecta de ruta y gravel. Al ser un valle, el agua no es un limitante y se puede ver ese contraste de verde versus zonas desérticas”, relata. El Valle del Elqui es un territorio precordillerano que pareciera cambiar en cada kilómetro, donde el pedaleo cruza campos agrícolas, cerros áridos y cielos despejados.

A diferencia de otras rutas más cortas o directas, aquí la invitación es a bajar el ritmo y disfrutar el viaje. “Una recomendación que daría de este lugar sería recorrer durante más de un día para aprovechar todos sus segmentos”, añade. Es una ruta para vivirla deteniéndose.

“Mis pedaleos favoritos son los que me permiten ir mirando y disfrutando”, admite. En ese disfrute surge uno de los puntos fundamentales del ciclismo de larga distancia: la seguridad a nivel personal. El saber dónde reabastecerse, cuánto cargar y qué terreno va más adelante es también importante. Si bien la bicicleta exige constancia, también implica atención y responsabilidad.

Créditos: Benjamín Mena.

Trayecto por la zona central en Farellones

Si el norte invita a pedalear con tiempo y paciencia, el centro de Chile cambia la dinámica. En el relato de Benjamín Mena, Farellones aparece como una referencia casi obligatoria para entender el ciclismo de ruta en montaña. Es una subida que impone respeto, tanto por su desnivel constante como por el lugar que ocupa en la cultura ciclista del país.

“Farellones es increíble; es el único pueblo de montaña en Chile. La calle está en buen estado, el camino tiene bonitos paisajes, hay muchísimos ciclistas y un ambiente agradable”, describe. 

El camino de esta ruta, ubicada en la Cordillera de los Andes, depende de las condiciones climáticas, pues van cambiando notablemente según la época del año y no siempre está disponible para el ciclismo. “Hay que tener ojo con las temporadas. En invierno no se sube en bicicleta, por ejemplo”, advierte. 

Créditos: Benjamín Mena.

Recorrido sureño por el lago Llanquihue

Más hacia el sur de Chile -‘no tan sur’, vuelve a precisar-, el paisaje se transforma una vez más. La recomendación de Benjamín es el lago Llanquihue y sus alrededores, una lugar donde el ciclismo se integra de forma más natural a la vida cotidiana. “Es una zona increíble, rodeada de zonas urbanas para reabastecerse, muchas ciclovías y conductores acostumbrados a los ciclistas”, cuenta.

Aunque también es importante estar especialmente atento en rutas compartidas con autos. “Arriba de la bicicleta nos sentimos poderosos, pero somos muy frágiles”, dice. Asumir esa fragilidad implica anticiparse, manejar a la defensiva y entender que la cultura vial no siempre juega a favor del ciclista.

En este lugar, Benjamín destaca la continuidad, las opciones para detenerse y una red de caminos por explorar. El lago funciona como punto de partida para múltiples recorridos, algunos suaves y otros más exigentes. “Hay mucho por conocer, incluyendo subidas como la del volcán Osorno”, cuenta.

Aún apreciando cada trayecto mencionado, el atleta chileno es enfático en una idea: cualquier selección de top tres mejores rutas en bicicleta es incompleta. Chile ofrece mucho más que eso. “Me falta mucho por conocer y, por tanto, dejé muchas zonas increíbles afuera”, reconoce. Así, el ciclista invita a ampliar el mapa de recorridos.

Créditos: Benjamín Mena.

Al mirar su camino desde sus primeras competencias en 2013 hasta hoy, Benjamín habla de su relación con el entorno. “Me gusta la naturaleza porque puedo hacer deporte en ella, y me gusta el deporte porque me hace estar en la naturaleza”, expresa. Para él, la bicicleta es aprender a dejarse acompañar por el territorio. “No es necesario ir rápido, sino disfrutar el camino para llegar lejos”, concluye. Y para quienes entienden que el viaje importa tanto como el destino, Chile vuelve a confirmarse como un paraíso para la bicicleta en ruta. 

Créditos: Chile Travel.

Créditos: Benjamín Mena.

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