Histórico registro en la desembocadura del río Maipo: seis pilpilenes completan su desarrollo y logran volar

por Feb 20, 2026Medioambiente, Portada

Se trata de la temporada reproductiva más exitosa de los últimos años en el ecosistema que integran el Humedal Río Maipo y las lagunas Ojos de Mar, gracias a programas de conservación y seguimiento de individuos anillados.

Seis polluelos de pilpilén común (Haematopus palliatus) lograron completar su desarrollo y volar en el ecosistema de la desembocadura del río Maipo – integrado por el Santuario de la Naturaleza Humedal Río Maipo, el humedal urbano Ojos de Mar y el corredor que los une-  en lo que representa la temporada reproductiva más exitosa de los últimos seis años. 

Este hito se enmarca dentro del Programa de Conservación de Aves Playeras de Fundación Cosmos, organización administradora del Santuario, que busca proteger y monitorear a las aves que habitan la desembocadura del río Maipo, además del registro propio de la ONG Ojos de Mar en las lagunas de Llolleo y alrededores.

Según datos de la Fundación Cosmos, durante los últimos seis años se han registrado más de 230 huevos en el Santuario, distribuidos en cerca de 170 nidos. En ese período, solo un polluelo había logrado llegar a la etapa de volantón, precisamente debido a estas presiones sobre el entorno. Esta situación cambió hacia fines del año pasado, cuando se registraron dos polluelos volantones en el Santuario. Esto, sumado a otros cuatro identificados por la ONG Ojos de Mar en las lagunas de Llolleo, permitió alcanzar la histórica cifra de seis ejemplares que lograron completar su desarrollo y emprender el vuelo.

 

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“El pilpilén es una especie muy sensible a cualquier alteración del entorno. Por eso, cuando los polluelos logran llegar a esta etapa, también habla de la importancia de respetar las zonas de nidificación y de cómo el cuidado del territorio puede marcar la diferencia”, comentó Diego Urrejola, director ejecutivo de Fundación Cosmos.

En tanto, Lily Plaza, fundadora de la ONG Ojos de Mar, destacó que “este territorio funciona como un solo ecosistema y lo que ocurre en las lagunas de Llolleo está directamente conectado con el Santuario. Que seis polluelos hayan logrado volar pese a todas las presiones antrópicas y el movimiento logístico-portuario, demuestra que una protección efectiva del sistema completo, y no de sus partes por separado, es clave para que la conservación tenga resultados concretos. Por eso, trabajamos durante todo el año en acciones como limpiezas, educación ambiental y el mejoramiento de cercos y señaléticas”.

 

Programa de conservación

La confirmación de estos seis volantones fue posible gracias al trabajo permanente de las organizaciones que velan por la conservación de este ecosistema en ambas riberas del río. 

Desde Fundación Cosmos detallan que durante cada temporada reproductiva, entre septiembre y marzo, los guardaparques del Santuario realizan monitoreos semanales de los nidos, observan a las parejas reproductivas y hacen seguimiento a sus crías hasta que aprenden a volar. 

Esto bajo el alero de un programa permanente de conservación de aves playeras, que incluye la instalación de cercos de exclusión en zonas críticas de anidación y el manejo ecológico de aves playeras, en colaboración con instituciones públicas y organizaciones internacionales. 

El anillamiento de individuos de pilpilén común, el seguimiento sistemático de nidos y la realización de censos semanales de aves en el Santuario, destacan entre las acciones para generar evidencia científica que fortalezca su conservación.

Prevención y educación en temporada estival

Y a nivel preventivo, la Fundación impulsa cada verano campañas de educación y sensibilización dirigidas a visitantes y comunidades locales. Actualmente impulsan la campaña de tenencia responsable de mascotas “Qué lleguen a volar” cuyo objetivo es reforzar el llamado a no acercarse con mascotas a la desembocadura del río Maipo ni a sus alrededores, como playa Marbella, en Santo Domingo, las lagunas y playa de Llolleo, en San Antonio.

“El pilpilén común enfrenta cada temporada condiciones especialmente exigentes. Sus nidos, construidos en pequeñas hendiduras sobre la arena de playas y dunas costeras, quedan expuestos a múltiples amenazas, como la presencia de personas con sus mascotas, perros sin control y el tránsito por zonas de nidificación, lo que aumenta el riesgo de depredación y altera el comportamiento de las aves adulta. A través de esta campaña buscamos generar conciencia sobre el impacto significativo que genera la presencia de mascotas en el humedal”, detalla Urrejola.

El Humedal Río Maipo es considerado uno de los ecosistemas más importantes del litoral central. Alberga más de 190 especies de aves, que representan más del 35% de la avifauna nacional, y actúa como un refugio clave para aves migratorias que recorren largas distancias entre el hemisferio norte y la costa del Pacífico sur.

 

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