¡Llegó la primavera! La explicación científica detrás del concierto natural que traen las aves

por Sep 24, 2025Naturaleza

Con la llegada de la primavera, el 21 de septiembre, los paisajes chilenos comienzan a transformarse y se vuelven más coloridos. No solo florecen los campos y aumenta la temperatura, también las aves marcan el inicio de una de sus etapas más importantes de su ciclo vital: la temporada reproductiva.

Según explicó el supervisor de la Unidad de Cuidado de Conducta Animal en la Sección de Ornitología del Zoo Nacional de Parquemet, Ignacio Gallardo, “vamos a ver distintas especies que van a cambiar de plumaje, por ejemplo los cuervos de pantano, la bandurria que se vuelven más brillantes y la loica, donde el macho muestra el pecho más rojo”. Estos cambios no son al azar, son señales visuales que cumplen un rol fundamental en la atracción de pareja.

El canto es otro de los protagonistas de esta estación. Gallardo detalló que el zorzal, por ejemplo, vocaliza más frecuentemente que antes, con el objetivo de alertar ante depredadores, comunicarse con sus crías o, especialmente en primavera, de cortejo.

De hecho, durante estos meses los sonidos de apareamiento se vuelven mucho más comunes, generando una especie de concierto natural en los bosques y espacios habitados por aves. 

Además del canto y plumaje, otros comportamientos que se observan con las cúpulas, construcciones de nidos y el cuidado de los huevos y polluelos. Señales de nueva vida, donde las especies encuentran un espacio seguro para reproducirse.

 

Créditos: @timothydhalleine.

Pero este periodo no está libre de amenazas. El experto advirtió que “muchas veces hay aves playeras que anidan en sectores como dunas o arena, que suelen verse afectadas por el tránsito de vehículos o deportes en estos sitios”. Debido a que un nido en el suelo puede ser destruido fácilmente por una moto, un perro o incluso el paso descuidado de personas.

Por eso, hacemos llamado a tener en cuenta las recomendaciones de Gallardo, las cuales son: evitar acercarse demasiado a los nidos, no tomar a los polluelos y binoculares o cámaras para mantener una observación prudente.

La primavera cambia los colores y los sonidos de nuestro entorno, los árboles se llenan de verde, desde temprano se escuchan coros que acompañan al día y se crea un paisaje lleno de renovación y cambios que indican el comienzo de un nuevo ciclo. 

Por otro lado, el inicio de esta etapa del año está marcado por el equinoccio, un fenómeno astronómico en el que el día y la noche duran prácticamente lo mismo. Este equilibrio ocurre dos veces al año, en marzo y en septiembre, simbolizando el comienzo de una nueva estación. 

En distintas tradiciones, se realizan celebraciones en torno al equinoccio como la fiesta de Ostara en México y Centroamérica se realizan festivales de primavera. Más allá de la explicación científica, muchas culturas lo han interpretado como un momento de espiritualidad, un punto de balance entre luz y oscuridad y de agradecimiento por tiempos más prósperos.

La primavera, además de hipnotizar con sus paisajes, nos recuerda que somos parte de un ciclo mayor, donde naturaleza y cosmos se mezclan. Una realidad que también implica responsabilidades como proteger los ecosistemas y aprender a convivir con las especies que comparten nuestro entorno y hacen de esta estación un tiempo de florecimiento y armonía.

 

Créditos: @timothydhalleine.

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